CTI y OPEX que se “defienden”… pero no ceden
Cada mes se negocia el presupuesto como si fuera una crisis distinta, pero el gasto permanece.
Costos heredados, proveedores duplicados, excepciones que se vuelven política
y decisiones sin un dueño económico real.
Intervención: baseline validado con Finanzas + descomposición de OPEX por drivers
+ reglas de control (qué se aprueba, quién lo aprueba y con qué criterio) + renegociación donde duele.
Señal de control: ledger de beneficios (captura trazable), responsables por rubro
y tablero ejecutivo semanal con decisiones stop / go.
Fricción operativa que quema capacidad (y encarece el servicio)
Tiempos de respuesta altos, aprobaciones redundantes, retrabajo y “rutas paralelas”.
La institución se mueve… pero no acelera: se desgasta.
Intervención: mapeo del flujo real (no el diagrama) + medición TAT/SLA
+ eliminación de pasos sin valor + automatización selectiva sin tocar el core.
Señal de control: mapa de fricción, SLA por proceso, y quick wins con dueño, fecha
y efecto esperado en tiempo / costo.
Portafolio saturado: mucho esfuerzo, poco impacto
“Todo es prioridad”. La agenda se llena, los frentes se multiplican y el impacto se diluye:
no baja CTI, no baja OPEX y los tiempos siguen igual.
Intervención: portafolio mínimo viable con priorización económica,
capacidad real y una lista explícita de lo que se detiene para proteger resultados.
Señal de control: backlog único con dependencias, dueños, cadencia
y beneficios trazables a P&L.